lunes, 23 de abril de 2012

El tiempo..

¿Y qué es el tiempo? -le preguntó el niño al más anciano de la tribu. El tiempo, hijo, es algo que pasa sin que ni tú ni yo podamos verlo. Jamás conseguirás contemplarlo y mucho menos detenerlo. Un soplo de aire que transforma el presente en recuerdo y el futuro en algo incierto. Desconfía de los que intenten hacerte creer que pueden manejarlo, pues no hay sometimiento más evidente que el de toda materia al paso incesante del tiempo. Pero desconfía tanto o más de los que traten de inculcarte que el tiempo se mide en horas, años o segundos pasajeros, porque el tiempo, amigo mío, no se mide sino viviendo. Cuantificarlo es perderse en verlo pasar, cuando lo importante es saber que pasa y poderlo aprovechar. Tiempo es madurar, crecer, experimentar; sentir que todo avanza y siempre hay algo nuevo por llegar. Apresúrate y disfruta porque el tiempo también es un ladrón que se va llevando instantes que ya jamás podrás recuperar. No abandones tus sueños y entrégate con el alma en cada actividad, porque igual que el invierno llega, se queda y más tarde se va, el tiempo hace lo mismo y sin parar. Pero si hay algo que no debes olvidar es que el tiempo es un invento humano creado para poder clasificar, ante el miedo que nos da sabernos seres eternos sin principio ni final.